miércoles, 28 de octubre de 2009

El narco Yepes en busca y captura




Antonio, líder de un clan de narcos, se fuga para evitar 29 años de cárcel por dos condenas. La Policía le busca por toda España

«Estoy muy arrepentido de todo lo que hice y pido perdón a mi familia y la sociedad. Ahora tengo un trabajo propio y soy una persona de orden, pero a lo hecho, pecho. Cumpliré mi condena». Con gesto compungido, nada más aceptar ante un tribunal siete años y medio de cárcel por tráfico de drogas, el pasado 16 de octubre Antonio Yepes mostró a La Verdad arrepentimiento por su vida de narco. Su abogado pidió el indulto por retrasos en el proceso, pero se lo negaron. Y Yepes, condenado como lobo, se quitó la piel de cordero. Como estaba en libertad a la espera de la sentencia, se fugó. Desde entonces la Policía lo busca por toda España. Tras otra condena, el rastreo crece.
«No está en Cartagena, ni en Mazarrón, ni en Játiva (Alicante), ni en ninguno de los domicilios que se le conocen. No aparece, pero aparecerá. Tarde o temprano», relatan fuentes del caso. La sección quinta de la Audiencia Provincial, con sede en la ciudad portuaria, dictó en febrero una orden de busca y captura contra este conocido cabecilla de un clan de narcos, que tiene 36 años.
Y ha tenido que dictar otra tras condenarle a 21 años y tres meses de prisión por llevar una red de venta de hachís, cocaína y pastillas de éxtasis que se valió de tres guardias civiles para desembarcar 3.640 kilos de chocolate.
Compinchado con guardias
Los agentes de la Policía Nacional, que desbarataron el alijo en la playa de El Portús en el 2004, persiguen ahora al prófugo Yepes por toda España. El narco, oficialmente en «paradero desconocido», tiene prohibido salir del país.
Y, como su nombre está marcado en rojo en las bases de datos de todas las policías de la Unión Europea acogidas al Tratado Schengen, cualquier paso en falso (una infracción de tráfico, un control policial...) puede costarle caro.
A un familiar, la fuga le ha costado 15.000 euros de fianza que depositó en su favor. Es mucho menos dinero, no obstante, que los 10 millones de euros de multa que pesan sobre Yepes, entre otras cosas, por sobornar a los guardias.
En la vista donde asumió más de siete años entre rejas, Antonio libró de toda culpa a su hermano Clemente, también acusado. Salió confiado en el indulto, pero dispuesto a cumplir la pena. Al menos de boquilla. Ya había probado el sabor dulce de la victoria en el caso de los guardias civiles, porque la Audiencia declaró nulas las escuchas telefónicas de la Policía, principal prueba de cargo.
Recurso de amparo
Lo que no pensó Yepes es que el Tribunal Supremo avalaría los pinchazos y la Audiencia lo condenaría. Su abogado ha presentado un recurso de amparo al Tribunal Constitucional. Pero Yepes, sabedor de que pueden absolverlo a pesar de ser un fugitivo, se ha buscado su propio amparo. ¿Quién le esconde ? ¿Dónde? «Ya caerá, ya caerá...», repiten los que le buscan.

4 comentarios:

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  2. JOER CON EL YEPES QUIEN ME LO HIVA A DECIR SI LO SE HACEMOS MEJORES MIGAS JAJAJAJAJA ESTAS HECHO UN CAMPEON.
    SOY EL CUCO EL HIJO DE ALICIA.
    AGENTES DE LA POLICIA SIN REPRESALIAS HEHEHEHEHEHEH LA OPINION ES LIBRE JAJAJJAJAJAJJA
    UN SALUDO YEPES CUIDATE.

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